Cómo organizar las fotos de la boda (y tus favoritas aparte)

Pasa la boda y las fotos aparecen por todas partes: el enlace del fotógrafo, el grupo de WhatsApp, la galería de tu móvil, algún AirDrop que alguien te pasó y ya no sabes dónde está. Ordenarlo da pereza y se acaba dejando para "otro día" (que no llega). Aquí va un método sencillo para reunirlas, quedarte con las que valen y cerrarlo en una tarde.
El método, en cuatro pasos
- Reúne primero, filtra después. Vuelca todo en una sola carpeta (fotógrafo, invitados, las tuyas) sin ponerte a elegir todavía.
- Una pasada de limpieza. Fuera las repetidas, las movidas y las de prueba. Quédate con la mejor de cada tanda, sin obsesionarte.
- Ordena por momento, no por autor. Da igual quién la hizo; lo que quieres es revivir el día en orden, de los preparativos a la fiesta.
- Guarda en dos sitios. La carpeta ya limpia, a la nube y a un disco. Lo vemos al final.
La carpeta de favoritas (la que de verdad vas a abrir)
Un archivo de ochocientas fotos, aunque esté impecablemente ordenado, tampoco se abre. Por eso el orden tiene dos capas: el archivo completo, que está para no perder nada, y una selección corta de favoritas (con treinta o sesenta vas servida) que es la que se mira una tarde de domingo y la que alimenta un fotolibro o unas copias en papel.
- Márcalas, no las muevas. Usa la estrella o el corazón de la galería. Si sacas los archivos a otra carpeta acabas con dos versiones desincronizadas y el orden del archivo roto.
- Pon nombres que se entiendan en diez años. «Boda · favoritas» para la selección; la fecha, para el archivo grande. Dentro de una década nadie recuerda qué era «Boda_final_2».
- Hazla después de la limpieza, no antes. Elegir favoritas sobre una carpeta que todavía tiene repetidas es elegir dos veces. Si te cuesta la criba, aquí va cómo elegir las que valen.
El paso que de verdad se atasca: juntar las de los invitados
Los otros pasos son un rato de trabajo. El difícil es el primero cuando las fotos de los invitados nunca llegan a juntarse. Pedirlas una a una por WhatsApp acaba en una carpeta a medias, con la calidad comprimida y sin la mitad de la gente. Y si no las reúnes, se pierden en cuestión de semanas. La forma de que no te toque perseguir a nadie después es recogerlas en el momento, según se hacen.
Dónde encajamos
Con ParaSiempre, cada foto que hace un invitado desde la cámara por QR cae en un mismo álbum colaborativo y os llega reunida al día siguiente, con la misma estética y a resolución completa. Es decir: la parte más difícil de organizar (juntarlas) ya viene resuelta, y tú solo tienes que hacer la limpieza y guardar. Cuando tengas la carpeta lista, consérvala bien con la regla 3-2-1.
Organizar mil fotos sueltas es un marrón; organizar un álbum que ya viene junto, casi nada. Y si el problema es que tienes demasiadas, aquí va cómo elegir las mejores fotos. Mira cómo funciona.