— Guía —

Lecturas para la boda: ideas, ejemplos y cómo elegirlas

6 min de lectura

Las lecturas son las primeras palabras que suenan en vuestra ceremonia: el momento en que alguien a quien queréis se levanta y dice algo, en voz alta, delante de todos. Elegirlas bien marca el tono de toda la boda. Vamos con ideas, ejemplos por estilo y cómo escoger las que de verdad os representen.

Cuántas lecturas y quién las lee

Con una o dos lecturas suele bastar; tres ya empieza a alargar. Más vale pocas y bien elegidas que un desfile de textos que diluya la emoción. Sobre quién lee: es una forma preciosa de dar un papel a la gente que os importa —padres, hermanos, amigos íntimos, padrinos—. Avisadles con tiempo, pasadles el texto y pedidles que lo ensayen en voz alta una vez; leer de pie y con nervios no es lo mismo que leer en el sofá. La lectura es, además, una de las tradiciones que dan forma a la ceremonia; si os interesa el porqué de cada costumbre, lo vemos aparte.

Ideas por estilo

  • Emotivas. Fragmentos de novelas o ensayos sobre el amor y el tiempo, o un texto que os haya acompañado como pareja.
  • Con humor. Un pasaje que arranque una sonrisa relaja el ambiente, sobre todo al principio de una ceremonia civil.
  • Escritas a mano. Que un ser querido escriba unas líneas propias sobre vosotros suele ser lo que más emociona.
  • Poéticas. Un poema breve, elegido porque significa algo, no por ser el más famoso.

Un apunte práctico: si queréis usar la letra de una canción, comprobad los derechos antes de imprimirla en un libreto o publicarla; para leerla en voz alta en la ceremonia no suele haber problema, pero reproducirla por escrito es otra cosa.

Cómo elegir las vuestras

Leed cada candidata en voz alta: muchos textos preciosos sobre el papel suenan rígidos al escucharlos. Buscad que se entiendan de oído, que duren un minuto o dos y que, al terminar, os hagan sentir algo. Y no las confundáis con otras palabras del día: las lecturas las dice un tercero en la ceremonia; los votos os los decís vosotros; el discurso llega en el banquete; y si buscáis una frase para la invitación o un cartel, eso lo vemos en frases de boda.

Y si en vez de una lectura queréis una carta

Es la variante que más se pide y funciona distinto: una lectura suele ser un texto prestado —un poema, un fragmento de novela, una letra— que elegís porque os dice algo; una carta está escrita para vuestra boda, por vuestra madre, un hermano o vosotros mismos. Lo prestado da forma; lo escrito da verdad. Las dos caben en la ceremonia, y muchas parejas ponen una de cada.

Si os decidís por una carta, tres cosas que la salvan: que sea corta (lo que se escribe con el corazón siempre se alarga, y en voz alta dos minutos ya son largos); que no la lea quien la ha escrito si es probable que se rompa a llorar —o que haya alguien preparado para continuar—; y que esté impresa en papel, con letra grande, no en el móvil: la pantalla se apaga, tiembla en la mano y se ve el temblor desde los bancos. Si lo que buscáis es una carta para leer después, en el banquete, eso es más bien un discurso, y si es un texto breve para dejar escrito a los novios, mensajes para los novios.

Que no se quede solo en el recuerdo

Aquí está el problema silencioso: la lectura se vive una vez, y unos meses después cuesta recordar cómo sonó la voz de tu padre o de tu mejor amiga leyéndola. El texto lo guardas; el tono, no. Por eso en ParaSiempre la voz va integrada: con el mismo QR con el que los invitados hacen sus fotos, cada uno puede dejar además una dedicatoria de voz. No es la lectura en directo, pero sí conserváis el sonido y las palabras de esa gente, junto a sus fotos, en un álbum al día siguiente.

La dedicatoria de voz va incluida en los packs grandes y como añadido en los pequeños; el resto es un pago único con packs desde 49€ (IVA incluido), sin coste por foto. Podéis ver cómo funciona con calma.

Elegid las lecturas por lo que os hacen sentir al oírlas, no por lo conocidas que sean. Y guardad la voz de quien las lee: es lo que de verdad no se puede repetir.

— ¿Os encaja? —

Hablemos antes de que vuestra boda esté encima.

Si la boda es dentro de meses, apartad vuestra fecha sin compromiso. Si es ya, mirad los packs y elegid el que os cuadre por número de invitados.

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