— Guía —

¿Cuántas fotos entrega un fotógrafo de boda?

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Es una de las primeras dudas al contratar: ¿cuántas fotos me va a entregar el fotógrafo? La respuesta corta: como referencia, entre 300 y 800 fotos editadas para una boda de jornada completa. La respuesta larga —de qué depende ese número y qué no incluye, por muchas que sean— es más útil para saber qué vais a tener de verdad.

La cifra habitual

La mayoría de fotógrafos de boda en España manejan un orden de 50 a 70 fotos por hora de cobertura. Con eso, una boda de 8-10 horas suele terminar en 400-700 imágenes editadas; una cobertura más corta (solo ceremonia y banquete) baja a 200-300. Son rangos, no una promesa: cada fotógrafo tiene su estilo y su ritmo. Lo importante es que aparezca por escrito en el contrato, junto a los plazos —que también conviene mirar, porque entregar las fotos suele llevar semanas.

Por qué no son todas las que disparó

Durante la boda, un fotógrafo dispara miles de veces: ráfagas para pillar el gesto exacto, pruebas de luz, varias tomas del mismo momento. Después hace una selección y edición: descarta repetidas, movidas y descartes, y trabaja el color de las que quedan. Entregar solo lo bueno no es esconder nada —es su oficio—. Por eso la cifra final es menor que el total de disparos, y está bien que así sea. Si os interesa el detalle de cuántas fotos tiene sentido hacer por persona, lo vemos aparte.

Muchas fotos, pero no todo el día

Aquí está el matiz que casi nadie te cuenta: el número no es lo mismo que la cobertura. Aunque el fotógrafo entregue 800 fotos preciosas, una persona no puede estar en dos sitios a la vez. Mientras borda la ceremonia o dirige el posado familiar, no está en el corrillo del cóctel, ni en la mesa de tus amigos de siempre, ni en la pista a las tres de la madrugada. Esa es la boda paralela que los novios no llegan a ver: pasa lejos de su cámara, por muy bueno que sea.

Cómo se completa (sin competir con el fotógrafo)

La solución no es pedirle más fotos —su reportaje es la mirada profesional del día, y eso no lo sustituye nadie—. La solución es cubrir la otra mitad, la que tienen delante vuestros invitados justo donde el fotógrafo no puede estar. Si capturan sus fotos en el momento a través de un QR en la mesa —sin instalar ninguna app—, todas quedan reunidas y ordenadas en el mismo álbum, sin depender de que alguien las pase luego por WhatsApp. Así funcionan los tres tiempos del recuerdo: el álbum de los invitados al día siguiente, y el del fotógrafo cuando llega.

Sea cual sea el número que entregue vuestro fotógrafo, la parte espontánea de la boda la capta la gente que la vivió. Así funciona ParaSiempre, y aquí está la comparativa de formas de recoger esas fotos.

— ¿Os encaja? —

Hablemos antes de que vuestra boda esté encima.

Si la boda es dentro de meses, apartad vuestra fecha sin compromiso. Si es ya, mirad los packs y elegid el que os cuadre por número de invitados.

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